jueves, 28 de octubre de 2010

En el 127º aniversario de la Constitución Andaluza. Ahora más que nunca: Soberanía


Este 28 de Octubre se conmemora el 127º aniversario de la aprobación en Antequera de la Constitución de la Federación Andaluza. La denominada por Blas Infante como la Constitución Andaluza. El 28 de Octubre de 1883 los republicanos federales andaluces adoptaron un documento que declaraba que “Andalucía es soberana y Autónoma; se organiza en una democracia republicana representativa, y no recibe su poder de ninguna autoridad exterior”. Igualmente afirmaba tener entre sus objetivos el lograr “la igualdad social y preparar su advenimiento definitivo”. Eran los continuadores de aquel movimiento cantonalista que diez años antes aspiraba a construir una República Social en nuestro país, y que proclamó en Despeñaperros el Estado Andaluz. Se cumplen, por tanto, 137 años de lucha contemporánea del Pueblo Trabajador Andaluz por la recuperación de su soberanía. Por ser los dueños de su tierra y su libertad.

Para Blas Infante, la Constitución Andaluza era la plasmación de los principios sobre los que se haría realidad el Estado Libre Andaluz, la “Andalucía soberana constituida en democracia republicana” que el mismo se marcó como su meta y la del movimiento liberalista. Ese era el concepto de autonomía y el sentido del autogobierno por el que vivió, trabajó y fue asesinado. Nada que ver con el sucedáneo implantado e impulsado desde 1981 por el regionalismo españolista, mera descentralización de las estructuras y poderes de un Estado Español impuesto que no reconoce nuestros derechos como pueblo ni nuestra existencia como nación. Por contra, la Constitución de Antequera, y a través de ella el propio Infante, subrayaba las bases y mínimos conformadores de un autonomismo y una democracia real, de la existencia de un poder popular andaluz afectivo: la posesión y el pleno ejercicio de nuestra soberanía nacional y popular.

Ahora más que nunca, cuando las consecuencias de la crisis económica provocada por el Capital se ceban especialmente con las clases populares andaluzas, la lucha por la soberanía nacional y social en sus múltiples facetas; políticas, administrativas, económicas, laborales, ecológicas etc., se muestra como el único camino para lograr una transformación radical de la situación. Solo siendo nuestros propios dueños, únicamente mediante una liberación integral del Pueblo Trabajador Andaluz que lo posibilite, podrá hacerse realidad la Andalucía libre. Por ello, en este día, Nación Andaluza reitera su llamamiento a los diversos colectivos y organizaciones sociales y políticas de la izquierda soberanista andaluza a estar a la altura del momento histórico, a avanzar y dar pasos firmes en torno a la necesaria unidad de acción en torno a la oposición y superación del marco constitucional continuista y la consecución de unos objetivos comunes mínimos: el derrocamiento popular del régimen neofranquista, la ruptura democrática, el reconocimiento incondicional de nuestra nación, el de los derechos colectivos del pueblo, de su soberanía, y de su pleno y permanente ejercicio.

¡Por la liberación del Pueblo Trabajador Andaluz!

¡Por una Andalucía libre y socialista!

Nación Andaluza – Comisión Permanente

jueves, 21 de octubre de 2010

Ya está en la calle el nº12 del P´alante!


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El número doce el boletín informativo P´alante!

Información clara, concreta y contundente de Nación Andaluza para andaluzas y andaluces de conciencia que resisten, luchan y mantiene la briega de seguir avanzando hacia el Ideal de una Andalucía Libre.

-29-S: Una oportunidad perdida y una esperanza consolidada.

- Ante la falsa huelga general de CC.OO. y UGT: paremos pero no secundemos.

- 8 de Agosto. Acto unitario de homenaje a Blas Infante en Sevilla.

- 29 de Septiembre en Andalucía: Granada vanguardia de lucha obrera.

- Marchas 2010 contra el militarismo, la OTAN y las bases en Andalucía.

http://boletinpalante.wordpress.com/

martes, 19 de octubre de 2010

Nación Andaluza en solidaridad con el SAT y contra la represión política del régimen neofranquista español


Ante el anuncio efectuado ayer por el Sindicato Andaluz de Trabajadores, en boca de su Portavoz Nacional Diego Cañamero, del inicio de una campaña de desobediencia civil pacífica, consistente en no acudir a más juicios mientras no cese la persecución contra el Sindicato, y las consiguientes consecuencias que ello puede conllevar para sus dirigentes, Nación Andaluza quiere manifestar su más completo e incondicional apoyo a los compañeros del SAT, del Sindicato de todos los andaluces concientes, con conciencia nacional y de clase, poniendo sus medios y esfuerzos en la tarea.


El acoso, represión y asfixia económica a la que se somete a unos trabajadores que se han caracterizado por la práctica de la no violencia en sus tácticas y actuaciones, es la enésima prueba de que el régimen neofranquista español, en lógica coherencia con sus antecedentes dictatoriales, no está dispuesto a permitir ni tolerar la disidencia. El Sindicato Andaluz de Trabajadores/as ha sido desde incluso antes de su fundación un proyecto que el imperialismo español ha intentado abortar de todas las formas posibles, sabedor del potencial revolucionario del Pueblo Trabajador Andaluz. Tras su constitución las acciones del SAT han sido respondidas, al igual que históricamente lo han sido durante décadas las emprendidas por los jornaleros del SOC, con una dureza propia de concepciones totalitarias en la que los poderes del Estado se conciben como mantenedores de un orden cuartelero y una paz de los cementerios.


Este Estado Español, impuesto como todos los anteriores, demuestra que es incapaz de vivir y pervivir en democracia. La existencia de leyes restrictivas de las libertades, como la ley de partidos o la de Inmigración, la de las innumerables normativas que en la praxis restringen la práctica cotidiana y normalizada de derechos fundamentales. La de tribunales políticos y de excepción, como la Audiencia Nacional. El cierre de medios informativos, así como la constante presión amenazadora sobre otros mediante su criminalización. El establecimiento generalizado de una velada censura de facto sobre temáticas e instituciones “intocables”, etc., son algunas de las muchas muestras de la realidad represiva que se oculta tras su falsa fachada de respetabilidad constitucional.


Que en Andalucía el españolismo actúe con tan extremada dureza contra sus clases populares, particularmente contra la clase obrera y especialmente con los trabajadores del campo, no constituye una excepción sino una norma de siglos. España se formó a partir la ocupación de nuestro país, conformándose y asentándose, hasta hoy, sobre la apropiación sistematizada de nuestras tierras, el robo intensivo de nuestras riquezas, y la explotación inmisericorde de nuestro pueblo. Lo que ahora le sucede a todo aquel que se levanta aquí contra “el orden establecido”, contra la injusticia institucionalizada, no es algo novedoso, casual u excepcional, sino habitual y premeditado, es lo mismo que ya padecieron nuestros antepasados, desde la rebelión de la Alpujarra a nuestros días, pasando por Casas Viejas, la consecuencia del mantenimiento de una situación colonial sostenida mediante el ejercicio exhaustivo e institucionalizado sobre nuestro pueblo de la alienación colectiva, el amedrentamiento social y el terror de Estado.


La lucha por la concienciación y el levantamiento de las clases populares andaluzas constituyen la única posibilidad de modificar la situación. Sólo recuperando nuestra tierra y nuestros derechos, combatiendo por la liberación nacional y social del Pueblo Trabajador Andaluz, habrá una garantía de transformación real y profunda de la misma, pues exclusivamente atacándola en sus raíces, acabando con sus orígenes y porqués, ocupación nacional y explotación social, se erradicarán sus consecuencias.


Por todo ello, hacemos un llamamiento a los militantes y simpatizantes de la izquierda independentista a volcarse en las convocatorias y movilizaciones que el SAT organice como concretización de la campaña de desobediencia. Al resto de sindicatos de clase a dar pasos decididos en la configuración de un bloque alternativo del sindicalismo obrero andaluz, capaz de hacer frente y poner freno a las agresiones del Estado y el Capital. Y a las diversas organizaciones y colectivos sociopolíticos de la izquierda soberanista a avanzar en la construcción y consolidación de un frente común de actuación para la completa liberación de Andalucía. Que establezca unos cimientos que posibiliten la recuperación de nuestros derechos y de lo que nos pertenece, de nuestra tierra y de nuestra libertad, como andaluces y como trabajadores.

¡Contra la opresión y la represión, lucha revolucionaria de liberación! ¡Por Andalucía libre y socialista!



Nación Andaluza – Comisión Permanente

sábado, 9 de octubre de 2010

12 de Octubre, día del imperialismo opresor y genocida españolista


Un 12 de Octubre de 1492, los pueblos indo-americanos se encontraron frente a la agresión expansionista del colonialismo imperialista españolista. La misma que los andaluces veníamos padeciendo desde hacía siglos, y que apenas unos meses antes, el 2 de Enero, había culminado su proyecto de ocupación de nuestro País con la caída de la última población libre de nuestra tierra, Granada. No es casual esta cercanía de fechas y la semejanza de actuaciones. El imperialismo españolista no nace con la conquista del continente indo-americano, surge y se forja a lo largo de los siglos anteriores, mediante las sucesivas conquistas de territorio andaluz. Las posteriores políticas de latrocinio, represión y genocidio llevadas a cabo contra los pueblos amerindios suponen una continuación de las previamente practicadas en Andalucía contra nuestro pueblo. Es por tanto en 1212, con la entrada por Despeñaperros, y no en 1492 con la arribada a una isla caribeña, donde habría que situar la datación del comienzo de ese imperialismo que, bajo distintas apariencias, ha pervivido hasta hoy.

El que el propio españolismo militante escoja esta fecha como día de exaltación de sus “valores”, antes del esclarecedor concepto de “raza” y ahora del camufladamente continuista de “hispanidad”, simbolizando en ella la esencia de todo lo español, en una fecha que conllevó el comienzo de la premeditada esclavización y el exterminio inmisericorde de cientos de pueblos, del robo sin escrúpulos de sus riquezas y la apropiación sistematizada de sus tierras, subraya el obvio carácter intrínsecamente reaccionario de todo españolismo. Se la envuelva en supuestas “fraternidades” o en “uniones de destino”, se videncia que toda idea de España o de “hispanidad”, no son más que distintas máscaras que ocultan intencionalidades agresivas y opresivas. Por si quedase algún tipo de duda al respecto, recordemos que ha sido precisamente esta fecha la escogida igualmente como día de sus mercenarios, de sus fuerzas armadas.

El mantenimiento de la celebración del 12 de Octubre por el actual Estado Español impuesto, es otra prueba del continuismo del régimen anterior a través de esta pseudo democracia. De la permanencia de un neofranquismo que abarca la globalidad de sus estructuras; culturales, económicas y sociopolíticas. Nación Andaluza denuncia el carácter fascista de toda celebración festiva del despojo, la tortura y el asesinato de millones de seres humanos. El 12 de Octubre es una vergüenza para los hombres y las mujeres con conciencia y dignidad. El 12 de Octubre no hay nada que celebrar y sí mucho que denunciar. El que el imperialismo españolista, hoy como ayer, continúa ocupando naciones, negado sus derechos, persiguiendo sus culturas, explotando a sus pueblos y reprimiendo sus legítimas reivindicaciones de liberación mediante la práctica del terror institucional, muestra de que toda España, sea cual sea su tipología y forma de estado, siempre fue y será sinónimo opresión nacional y explotación social.



¡Por Andalucía libre y socialista!


¡Por la libertad y el socialismo para todos los pueblos!


Nación Andaluza – Comisión Permanente

viernes, 1 de octubre de 2010

Solidaridad con el Pueblo Trabajador de Euskal Herria


Con motivo de la manifestación que el próximo día 2 de Octubre que se celebrará en Bilbao, Nación Andaluza ha realizado y enviado a los compañeros de LAB el siguiente comunicado de solidaridad:

Desde Nación Andaluza, queremos hacer llegar, una vez más, nuestra solidaridad internacionalista al hermano Pueblo Trabajador de Euskal Herria, y en particular a las diversas fuerzas socio-políticas de la izquierda independentista de dicho país.

Nos mantenemos en la postura de denunciar el estado de excepción encubierto, de persecución y represión política, que sufre por parte del impuesto Estado Español, por negarse a dejar luchar por su inalienable derecho a decidir, por sí mismos y en exclusividad, lo que son y quieren ser, ante el cobarde y cínico silencio cómplice de tanto falso demócrata, que no posee otra ideología que la del pesebre.

Mostramos nuestro apoyo sin reservas a la manifestación que el próximo día 2 de Octubre se celebrará bajo el lema de “No más prohibiciones. Derechos humanos, civiles y políticos para todas las personas”.

Igualmente, quisiéramos patentizar nuestro más completo acuerdo con las reivindicaciones de dicho acto, así como con sus distintas reclamaciones, las cuales hacemos nuestras.

1.- La suspensión de toda situación de excepción o de violencia. Detener todas las actuaciones que impliquen vulneración, limitación o negación de derechos, para llegar a un nuevo escenario de respeto de todos los derechos de todas las personas en el conjunto de Euskal Herria.

2.- Garantía de ejercicio de derechos civiles y políticos, derechos humanos, individuales y colectivos, y en concreto:

· Derecho a la vida y a la libertad.
· Presos vascos a Euskal Herria. Puesta en libertad de los que han cumplido su condena y de los enfermos.
· Detener de inmediato la incomunicación y la tortura.
· Libertad de expresión: todas las personas, todos los proyectos, todas las opciones.
· Legalización inmediata de partidos y organizaciones ilegalizadas, y consecuente desactivación de los procesamientos, juicios y sentencias correspondientes…"

¡Gora Euskal Herria independentistak eta sozialistak!


¡Viva Andalucía Libre y socialista!


Nación Andaluza – Comisión Permanente

lunes, 27 de septiembre de 2010

Contra la reforma laboral y por la unidad de acción del sindicalismo del clase, el 29-S todos a Granada


El 29 de Septiembre todos nos jugamos mucho, pero no todos nos jugamos lo mismo. El Estado Español la permanencia de unas reformas que marcarán un retroceso de décadas y sin parangón de los escasos derechos sociales y laborales aún existentes. El capitalismo la posibilidad de sobreexplotación e indefensión obrera que las reformas proporcionan. Los sindicatos del régimen el control de los trabajadores, facilitador de la puesta en práctica de estas medidas, así como la perpetuación de su monopolio como representantes de “lo social”, del mundo del trabajo, con los privilegios que conlleva. Los sindicatos alternativos de clase la posibilidad de asentar las bases para paralizar el avance de las posiciones burguesas y capitalitas, la ejecución de sus políticas de desmantelamiento de los derechos de los pueblos trabajadores, así como de cambiar la situación socio-laboral actual, socavando al neoverticalismo y sustituyéndolos como referentes para la clase obrera. El Pueblo Trabajador Andaluz una ocasión de iniciar una etapa de activación y protagonismo, de transformación social favorable al triunfo de sus intereses. Por lo tanto, las metas e intencionalidades, por un lado del Estado, el capitalismo y sus sindicatos “mayoritarios”, por otro de nuestro pueblo, la clase obrera y el sindicalismo revolucionario, son incompatibles, antagónicas e irreconciliables.

Como consecuencia, ante la convocatoria por el sindicalismo del régimen de esta falsa huelga pactada, mero fuego de artificio para confundir, cabían dos posibilidades. Una darle la espalda y otra utilizarla en contra de ellos y de sus amos. En cualquiera de los dos casos, distanciándose, denunciando y combatiendo a estos manijeros del Capital que son CC.OO y UGT. La incomprensión de lo que realmente representan estos pseudo-sindicatos, de su papel como colchones de amortiguación social y protección del Sistema, ha conllevado el que gran parte de la izquierda sociopolítica andaluza haya cometido el histórico error de secundarla, uniéndose a los mismos en lugar de enfrentárseles y desenmascararlos. Destacan, en lo sindical, algunas esperanzadoras excepciones, como la del SU de Andalucía, eligiendo la primera y manifestando un rotundo no, o la del SAT y la CGT de Granada, decidiéndose por la segunda opción y reconvirtiendo el día en huelga y jornada de lucha unitaria autónoma; convocando y realizando actuaciones diferenciadas, al margen y enfrentadas a los “mayoritarios”. Desde perspectivas andaluzas, soberanistas y revolucionarias, la coherencia, claridad de visión, independencia de criterio y valentía de estos sindicalistas no solo merecen nuestro apoyo y reconocimiento sino también el de todos los andaluces conscientes.

Tampoco han sido los únicos que no han caído en la huelga trampa acordada entre los fieles capataces del Sistema, la izquierda y los sindicatos del régimen; PSOE, PCE-IU, CC.OO. y UGT. Sindicatos de clase de otros pueblos se han negado a secundarla e ir con los neoverticalistas. Unos diciendo no, en situaciones diferentes a las andaluzas, como el LAB vasco, o semejantes, como el FSOC canario. Otros muchos, aquí, en Galiza, Catalunya, Castilla, etc., optando por revertir el 29 en día de huelga y lucha autónoma, al margen de los “mayoritarios”. A todos ellos nuestro respeto y solidaridad.

Por todo lo expuesto, Nación Andaluza ratifica su posicionamiento y vuelve a lanzar la propuesta, a todos los sindicatos obreros y anticapitalistas del país, de conformar un bloque unitario del sindicalismo de clase andaluz. A consensuar una unidad de acción destinada a organizar un movimiento continuado e indefinido de resistencia contra las agresiones al Pueblo Trabajador Andaluz, enfrentado al Sistema y que se contraponga y desbanque al bloque institucional de los neoveticalistas, en lugar de aliarse con ellos. L@s militantes de NA, que venimos trabajando hace tiempo en este sentido dentro de las organizaciones sindicales, persistiremos hasta logar que este objetivo sea realidad.

Reiteramos el llamamiento a militantes y simpatizantes de la izquierda independentista andaluza a parar el 29 de Septiembre, en solidaridad con los compañeros y para no ser instrumentalizados por la reacción, pero a no a apoyar o secundar la convocatoria, ni a participar en actuaciones, concentraciones y manifestaciones que encabecen, o de las que formen parte CC.OO., UGT o los sindicatos corporativistas, incluso si se hace de forma unida pero separada, como “cola critica”. Por el contrario, Emplazamos a hacer huelga activa en aquellos centros de trabajo y lugares en los que convoque el SAT, en solitario o solo junto con otros sindicatos de clase, y a participar en sus actos, siempre que sean al margen y alternativos a los de los “mayoritarios”. Y exhortamos a los que se encuentren imposibilitados de hacer huelga activa o formar parte de actos en sus centros, tajos y localidades, por ir juntos sindicatos de clase y del régimen, a participar en la manifestación del SAT y la CGT de Granada, como muestra de apoyo a l@s compañer@s, a su modelo de actuación, de impulso a la extensión del ejemplo y reclamación de la imprescindible unidad de acción del sindicalismo de clase andaluz.

El 29 de septiembre, los trabajador@s con conciencia andaluza y de clase, tenemos una cita con nuestro futuro. Tod@s a Granada, a las 11´30 en los Jardines del Triunfo.



¡Contra el Estado Español, el Capital y su sindicalismo neovertical!
¡Por un bloque unitario del sindicalismo de clase andaluz!
¡Por nuestra tierra y el pueblo Trabajador andaluz!


Nación Andaluza – Comisión Permanente

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ante la falsa huelga general de CC.OO. y UGT: paremos pero no secundemos



Contra el Estado, el Capital y su sindicalismo neovertical

Los autocalificados como “sindicatos mayoritarios”, situación alcanzada no por méritos propios sino gracias al amparo y privilegios otorgados por el Estado, convocan para el próximo 29 de Septiembre una supuesta huelga general que, realmente, solo lo es en su denominación. Ellos, que hasta hace poco renegaban de ella, no viendo motivación para su realización y manteniendo un silencio cómplice consciente ante la insostenible situación socioeconómica y laboral, se han visto obligados a actuar o, mejor dicho, a aparentar actuar. Y se aprestan a hacerlo, una vez más, encaminando sus acciones, bajo el camuflaje de la defensa de los trabajadores, en la dirección opuesta a la de los intereses de estos. En la de la protección y apoyo a los del Sistema. Es lo que vienen haciendo en los últimos treinta años. Sin su colaboración, las anteriores “reformas” y “reconversiones” no hubiesen sido posibles. Para posibilitarlas siempre han utilizando idéntica táctica: aparentar oposición para facilitar su realización. Se ponen al frente de las protestas, no para impulsarlas, sino para controlarlas, frenarlas y, al final, diluirlas.

La convocatoria del 29-S es un ejemplo más de mera apariencia justificativa calculada. No hay relación objetiva, más allá de la propia nomenclatura, entre esta huelga y lo que el sindicalismo de clase ha entendido históricamente por huelga general. Desde una perspectiva sindical obrera y de clase, las huelgas generales nunca se concibieron como simples paros simbólicos a plazo fijo ni actuaciones aisladas. Por el contrario, fueron consideradas como culminaciones de procesos generalizados de lucha y herramientas de enfrentamiento global definitivo contra el Estado y la Patronal. Como mecanismos de imposición de cambios sustanciales e instrumentos transformativos de la realidad. El 29-S, incluso como lo que es, como simple paro genérico de 24 horas, es engañoso en sus objetivos. No va dirigido realmente contra las “reformas”, no es un rotundo no sin ambages a todo atentado a derechos y condiciones laborales, solo a aspectos concretos y a formas de hacerlo. De ahí el: ¡Así no! Solo es problema de comos y contenidos. Pero toda “reforma”, y más en contextos capitalistas recesivos, solo es y solo puede ser sinónimo de pérdidas y retrocesos para las clases populares.

No obstante, esta actuación es coherente con sus trayectorias. Ya con la firma de los Pactos de la Moncloa, CC.OO y UGT se retratan como organizaciones fuertemente institucionalistas, que les convierte en pilares esenciales de sustentación del Sistema, desempeñando, en el mundo del trabajo, un papel semejante al cubierto por la izquierda del régimen, la “leal oposición” de PSOE y PCE-IU, en lo político. Los “mayoritarios” cumplen para este régimen continuista neofranquista idéntica función de estabilización social y control de los trabajadores al desempeñado por los sindicatos verticales durante la Dictadura. Diques de contención y vigilancia, desactivadores de cualquier actitud combativa y erradicadores de la conciencia de clase. De ahí que sean calificables de sindicatos neoverticalistas. Hace tiempo que dejaron de ser sindicatos de clase y se transformaron en instituciones del Estado. El problema de ambos no es, por tanto, de “cúpulas” o líneas de acción, y por tanto coyuntural y modificable, sino estructural y esencial, y por tanto irresoluble. Los sindicatos de clase, lo son por los principios defendidos, las metas trazadas y las estrategias mantenidas. Ser “de clase” no posee un carácter mecanicista y cuantitativo. No es una consecuencia, automática y aritmética, determinada por la autoadjetivación, la adscripción social de afiliados o su número. Ser “de clase” tiene un carácter circunstancial y cualitativo. Tampoco es una calificación inmutable. No partir de estas bases analíticas dialécticas, ha hecho que sectores de la izquierda socio-política andaluza hayan ignorado el intrínseco papel de “los mayoritarios” como engranajes del propio Sistema, con independencia, como en el caso de PSOE y PCE-IU, de la existencia en su seno de individuos y colectivos de honrados luchadores, siendo la causa de su contraproducente decisión de permanecer en ellos o de propugnar la unidad de acción con los mismos, considerándolos compañeros de viaje, en lugar de trincheras del orden constituido a rebasar y vencer.

Fue este error analítico, unido a un miope cortoplacismo táctico y una superficial visión cuantitativa de la realidad, el que produjo en estos sectores una estrategia basada en exigirles la convocatoria de huelga general a CC.OO. y UGT. Y, así mismo, lo que les hace ahora sumarse a la misma, ya sea con entusiasmo o “tapándose la nariz”. Pero, precisamente por ese protagonismo otorgado al sindicalismo del régimen, esta huelga está irremisiblemente perdida para la causa obrera. Cualquiera de sus resultados supondrá un triunfo para el Capital. Si es un éxito, apuntalará el maltrecho prestigio del sindicalismo neoverticalista, remozando y afianzando su dominio, el de sus postulados e influencias, entre los trabajadores. Si fracasa, reforzará el discurso más reaccionario y desclasado, el de las mentalidades aristocrático-obreras; individualista, desmotivador y desarmador de las clases populares. En cualquier caso, el perdedor será el Pueblo Trabajador Andaluz, ralentizando la activación de su concienciación. No se puede plantear una lucha contra los envites del Sistema de la mano y bajo la dirección de sus “agentes sociales”. No se puede ir contra el Capital sin ir contra sus fieles siervos.

Es evidente que ni el sindicalismo de clase andaluz ni la izquierda nacional andaluza poseen hoy la capacidad e influencia imprescindibles para convocar movimientos huelguísticos generales exitosos o cambiar la realidad andaluza actual, pero también lo es el que el sindicalismo del régimen, al igual que su izquierda oficial, precisamente por serlo, pudiéndolo, nunca los van a realizar. ¿Como solventar la contradicción entre un sindicalismo antisistema que queriendo no puede, y un sindicalismo prosistema que pudiendo no quiere? Desde Nación Andaluza creemos que trabajando por un giro de 180º que haga que los que quieren puedan y los que no quieren no puedan impedirlo. Y para alcanzar esta meta hay que dejar de supeditar estrategias y actuaciones a las de los reformistas, obviarlos y combatirlos en lugar de considerarles y tenderles la mano, así como dar los pasos necesarios para posibilitar que tanto el sindicalismo de clase andaluz como la izquierda nacional, subsanen y superen sus debilidades, con el objetivo de que lleguen a reemplazar a las organizaciones del régimen como referente para los trabajadores, sustituyéndolos como motores de la lucha popular. Pero para hacerlo realidad, en el campo sindical, resultará imprescindible cumplimentar dos tareas previas y primigenias: alcanzar la unidad de acción; que conlleva coordinación, reforzamiento mutuo y complementariedad, y el desmarque frente al neoverticalismo; teórico, metodológico, estratégico, y también formal. Crear un bloque alternativo del sindicalismo obrero, en contraposición al institucional de CC.OO. y UGT, y que se produzca una diáfana e indudable visualización por los trabajadores, tanto de esas diferencias como de la existencia de dicha alianza, mediante una inequívoca actitud de distanciamiento y confrontación con los “mayoritarios”. El grado de éxito y de futuro del sindicalismo de clase andaluz, vendrá marcado por la cota de interrelación lograda y el nivel de desenmascaramiento y enfrentamiento con los sindicatos neoverticales.

Desde esta perspectiva, el que el sindicalismo de clase andaluz, con algunas honrosas y destacables excepciones, decida apoyar y participar en la huelga general de los “mayoritarios” constituye un craso error de cálculo. Otra cosa sería que se optase por dar la espalda a la misma o por hacerla suya, volviéndola en contra de los propios convocantes. Dejando solo al neoverticalismo o usando su huelga contra ellos mismos y utilizándola como altavoz propio de lucha y medio de activación de la concienciación y combatividad de los trabajadores. Pero para la efectividad de ambas estrategias, tendrían estas que ir acompañadas de esa inequívoca visualización de diferenciación, distanciamiento y combatividad con respecto a los “mayoritarios”. Optar por negarse a participar o por realizar su propia huelga, pero sin apoyarles ni secundarles. En cualquier caso, sin aliarse o convocar con ellos, realizando actuaciones propias e independientes. Andalucía necesita una huelga general real, como parte de un moviendo integral de autodefensa y transformativo, no este paro previamente pactado entre elementos del Sistema, limitado a mero marketing y artificio huero. Y si lo que se pretende es echar atrás esta reforma laboral, para Nación Andaluza solo se podría lograr preparando un movimiento diversificado y escalonado que desembocase en una huelga general indefinida, hasta obtener la retirada de la agenda política estatal la pretensión de la patronal de reformar la ya de por si escasa y debilitada legislación laboral. Un proceso popular generalizado; global, continuo y sin fin, hasta alcanzarlo.

Aún estamos a tiempo, hacemos un llamamiento a la común reflexión, la autocrítica y a la rectificación, además de reiterar la urgente necesidad de dar los primeros pasos de conformación de un bloque unitario y exclusivo del sindicalismo de clase andaluz. Es la hora de la responsabilidad, de adquirir una plena conciencia de la gravedad del cercenamiento de derechos sociales, laborales y políticos, de condiciones de trabajo, salariales y ciudadanas, ideadas contra nuestro pueblo. Al igual que del momento histórico y la oportunidad de cambio que representan. De escoger entre enrocarse en la autocomplacencia o avanzar, de conformarnos con ser meras e inocuas minorías testimoniales o construir frentes eficaces capaces de encarar al Estado Español, al Capital y a sus lacayos. Y la primera línea a superar, los primeros cipayos del régimen a vencer, son CC.OO y UGT en lo sindical, como el PSOE y el PCE-IU en lo político.

Ante todo lo expuesto, nos encontramos ante una situación y un dilema idénticos a los del paro en la función pública del pasado 8 de Junio y, ante lo cual, solo cabe la misma respuesta. Esta huelga trampa, como lo era aquel paro amañado, tampoco puede ser asumida ni potenciada desde posiciones soberanistas y revolucionarias andaluzas coherentes, ya que no nace desde posiciones obreras y nacionales sino antipopulares. Además, ante la inexistencia de un bloque sindical de clase unitario y diferenciado, tampoco puede ser contrarestada o transmutada a favor de los intereses de las clases populares andaluzas. Pero, por otro lado, el confusionismo transmitido, haciendo depender el movimiento huelguístico de la previa convocatoria del neoverticalismo y no diferenciando de ellos la actividad, conlleva una patente imposibilidad de practicar y hacer comprender una postura negativa y de absoluta inhibición ante aquellos otros compañeros que paren, dada la aparente contradicción de no acudir a la convocatoria de una huelga general pedida hasta la saciedad, aunque no haya relación entre este sucedáneo intrascendente y una huelga general real. Consecuentemente, nuevamente no queda otra posibilidad objetiva que la de parar pero no mostrar apoyo ni secundar las convocatorias y movilizaciones, pactadas con el amo, del sindicalismo del régimen.

Nación Andaluza hace un llamamiento a los militantes y simpatizantes de la izquierda independentista andaluza, a los andaluces conscientes, con conciencia nacional y de clase, a parar, en solidaridad con los compañeros, pero a no apoyar la convocatoria ni a participar en actuaciones, concentraciones y manifestaciones que encabecen, o de las que formen parte CC.OO., UGT o los sindicatos corporativistas, incluso si se hace de forma unida pero separada, como “cola critica”. No hay mayor demostración crítica que darles la espalda, no haciéndoles el juego. Animamos, por el contrario, a hacer huelga activa en aquellos centros de trabajo y lugares en los que convoque el SAT, en solitario o solo junto con otros sindicatos de clase, así como a participar en sus actos, pero siempre que no entre en contradicción con las premisas anteriormente expuestas. Solo cumplimentando estos condicionantes podrá afirmarse que ha habido huelga real, que ha sido nuestra huelga y que ha constituido un éxito, porque habrá supuesto un avance en las posiciones del SAT y del sindicalismo de clase, con vistas a crear las condiciones de un movimiento popular sostenido de resistencia contra las reformas, de una huelga general andaluza real y transformadora. Andalucía necesita una huelga general, pero no una huelga cualquiera ni a cualquier precio. Y menos si el precio es el del fracaso del sindicalismo obrero y la frustración del Pueblo Trabajador Andaluz.

¡Por una Huelga General andaluza real y transformadora!

¡Por un bloque unitario del sindicalismo de clase andaluz!

¡Contra el Estado, el Capital y su sindicalismo neovertical!

¡Por nuestra tierra y el Pueblo Trabajador Andaluz!


Nación Andaluza – Comisión Permanente